MEDICOS, EMPATIA Y RESILIENCIA.

aunque soy una persona especialmente positiva, nunca sabes como vas a reaccionar en situaciones muy adversas. Durante estas dos semanas de incertidumbre sobre mi salud  mi ADN debió pensar que para qué me iba a preocupar innecesariamente antes de tiempo y, como me dijo mi amiga casillas: "energía y positividad = supersalud"

Llevo dos semanas que podría denominar como “Resilientes”. La resiliencia es la capacidad del ser humano para adaptarse positivamente a situaciones adversas.

 

Una manchita que tenía hace años de repente, y sin avisar, se transformó en un alienígena incrustado en mi organismo. Pedí cita en el dermatólogo, (en adelante le llamaremos Will) y, con la habitual empatía del sector médico me dijo “Uy, que mala mala pinta (si, hizo un bis…), parece un carcinoma... eso tan feo hay que biopsiarlo”.

 

Seis días después Will me decía la siguiente frase en el quirófano mientras una sábana verde me cubría la cara: 

“Blanquita, ahora te voy a hacer un hoyo con un taladro”.

 

En ese momento en que sumábamos ya dos frases dignas de engrosar los premios limón de las frases poco afortunadas y “no del todo empáticas” no pude hacer otra cosa que incorporarme y ofrecerle a Will un curso de comunicación interpersonal que le sería de gran utilidad no ya a él, sino especialmente a sus futuros pacientes. Y le regalé este pequeño consejo a modo de adelanto: “para la próxima, Will, en lugar de “un hoyo con un taladro” podría decir, por ejemplo, una pequeña punción con un aparatito. Si no le gusta puedo ofrecerle muchos mas sinónimos” porque el lenguaje también puede ser más o menos doloroso…

Como dice Rafael Echevarría "el lenguaje crea ser (...) no solo describe realidades sino que las genera"así que Will, por favor, no me hagas un hoyo con un taladro como si fueras el prota de la matanza de texas. 

 

Will se rió mucho con mi consejo, no sé si lo llegará a llevar a la práctica, me temo que no porque era algo viejuno y la edad nos hace poco proclives al cambio, especialmente si no sale de nosotros mismos la necesidad de cambiar…  

“Bueno, Blanquita, lo analizaremos y puede venir a por los resultados en una semana”. Y aquí estamos, una semana mas tarde, más contenta que unas pascuas porque el resultado, finalmente, ha sido positivo pese a los mensajes contradictorios recibidos por mi persona que incluían palabras como taladro, malamalapinta, carcinoma, hoyo y otras lindezas. 

 

La verdad es que, aunque soy una persona especialmente positiva, nunca sabes como vas a reaccionar en situaciones muy adversas, esas que te ponen al límite y en las que hasta te asomas un poco al abismo. Durante estas dos semanas diría que no lo he pasado especialmente mal, mi ADN debió pensar que para qué me iba a preocupar innecesariamente antes de tiempo, y no me preocupé, hasta el momento en que llamé a la puerta del amigo Will, ahí se me fue la resiliencia por el desagüe por unos minutos eternos…hasta que me comunicó que el resultado de la biopsia era benigno y que menos mal porque él estaba convencido de que era un carcinoma.

 

Gracias Will, aunque veo que mi consejo quedó en agua de borrajas te estaré eternamente agradecida por darme una excelente noticia perfecta para subir un poco más el nivel de mi vaso medio lleno. ¡YUJU!

Reflexión final: Vaya chorradas por las que nos preocupamos a veces...


Escribir comentario

Comentarios: 0