CINCO DIFERENCIAS NAVIDEÑAS ESPAÑA CHILE

En bañador y sandalias, sin uvas, turrón o aperimidas, así hemos pasado en Chile una navidad donde los amigos se disfrazan de familia y los reyes magos se transforman en el Viejito Pascuero

Nuestras primeras navidades en Chile han sido diferentes… hemos echado de menos muchas cosas y, sobre todo, a muchas personas pero sobre todo:

 

1.    EL FRÍO INVIERNO

¿Como puede ser navidad si estamos en la piscina? Hemos cambiado los gorros de lana y los abrigos por bañadores y sandalias, 35 gradetes y el pleno verano Chileno no combinan muy bien con nuestra imagen mental de la navidad…no hay luces en las calles y al ver a Papa Noel en los centros comerciales te entran ganas de gritarle  ¡pero quitese ese abrigo hombre de Dios que le va a dar un sarampión!

 

2.    LA FAMMILIA

Pero ¿dónde están los abuelos? ¿mis hermanas? ¿y la familia?...o ¿con quién me peleo yo ahora? Se siente nostalgia de las multitudinarias nochebuenas entre cervezas, vinitos y alguna copa, el año pasado fuimos más de 50 entre tíos y primos, y al pensar en lo lejos que estamos de ellos ahora se te van tres cuartos de kilo del espíritu navideño…

Los hemos cambiado este año por amigos, y hemos comido cenado y pasado todas las fiestas en excelente compañía, comiendo como si no hubiera un mañana y riéndonos mucho, pero como diría Corleone, “la fammilia es la fammilia”

 

3.    LOS APERITIVOS INFINITOS

Pues si, aquí no tenemos aperitivos…no existen…no hay cañas ni tapas, ni gente por la calle en pleno proceso de exaltación de la amistad. No hay mi plan preferido, la aperimida…ni podemos ir por la calle saltando de amigo en amigo y encontrandonos con todo el mundo por ahí. Eso si, hemos tenido comicena el día 1 que tampoco está mal, de 12 a 00h en la misma posición en la mesa de casa de unos amigos que son triple corona: amigos, vecinos y un poco familia también.

 

4.    LAS UVAS

Pues no, no hay uvas, ni turrón, ni polvorones, ni campanadas, ni un gordo infame con tiabuena en pelotas en la tele, y se echa de menos.

En Chile es muy típico ir a Valparaíso a ver los fuegos artificiales y dormir en la playa. También se toma una cucharada de lentejas después de las 12. Y así lo hicimos en casa de unos Chilenos encantadores que nos acogieron con los brazos abiertos para pasar con ellos la última noche del año vestidos de blanco en su jardín, y cambiamos los langostinos y el jamón por pastel de jaiba y ostras, y el pavo por tartar con palta y el gintonic….por gintonic.

 

5.    LOS REYES MAGOS

 

¡No llegan a Chile! ¿Cómo es posible? Ni siquiera es festivo!. Aquí llega la versión chilena de Papa Noel que es “El viejito Pascuero”. Y durante todas las navidades sus duendes, Colorito, Colorita y Elo (el reno) hacen travesuras en casa. Aun así hemos hecho un roscones, mi amiga Bea ha contratado al profe de zumba para que haga de Baltasar y creo que alguna cosa nos dejaran los reyes, porque hemos sido muy buenos y porque los reyes son los reyes ¡y no los cambiamos por nada!.


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