MEDIAS NARANJAS - OCHO AÑOS EN UN INSTANTE

Recuerdo como si fuera ayer el día que le conocí. Trabajábamos en la misma empresa del grupo ACS en Madrid, yo en RRHH y el en Producción. Mi compañero me lo presentó haciendo la clásica broma de que yo era soltera (porque parece ser que a partir de los 30 ser soltero es motivo suficiente para emparejarte con otro soltero) a lo que él respondió que yo no era su tipo... A partir de ese día, en que pensé cosas como "que más quisiera este tío, que no soy su tipo dice, claro, será porque podría ser mi abuelo, y vaya corbata ..." y otras lindezas por el estilo, empecé a trabajar con él en muchos temas y poco a poco, o mucho a mucho, fui descubriendo a una persona increíble: Inteligente, íntegro, serio, racional, sensato, seguro ...vamos, que ¡no teníamos nada que ver!.

 

Las relaciones que surgen en el entorno profesional, aunque pueden tener muchos inconvenientes (como que uno de los dos termine dejando la empresa para evitar el síndrome de Estocolmo y la monotemática...), te permiten conocer a las personas en dimensiones que de otra forma no conocerías. Y te enamoras de aspectos que nunca podrías tener en cuenta al conocer a alguien en un bar como su capacidad para gestionar, para resolver conflictos, para trabajar en equipo, para "torear", liderar, enseñar y muchas otras cosas que, para mí, son importantes. 

 

Tras muchos meses tirándonos los tejos “telemáticamente”, y sin tomarnos ni un café juntos, decidí que “a otra cosa mariposa”, que esto no iba a ninguna parte, y me fui de vacaciones a Santander, pero allí se presentó, en la ciudad de los naúticos, con su camisa mil rayas en todas las direcciones y su pantalón de hilo, para, al más puro estilo de 1920, pedirme que fuera su novia. Decir que mis amigos hicieron una porra donde el que más nos daba eran ¡dos semanas! (gracias David). Hace ya más de diez años de esto, y hoy 8 de casados (cierto es que tal vez influyese cierta coacción por mi parte ya que durante un año, para horror de mis amigas, le perseguía anular en alto citando al señor de los anillos: "el anillo es míooo"…).

 

Creo que llegar a 8 años juntos y que parezcan 8 días, con 2 hijos y casi el 3º en nuestro haber, compartiendo amigos, familias, lucha de veraneos norte contra sur, tensión de horario laboral (hoy salgo tarde, pues yo también, me toca a mí…), terrafiestas infinitas, videoclips con mi cuñada y con traslado a otro país incluido para empezar una nueva aventura con las renuncias correspondientes pero sin ninguna duda, se deben a cosas como :

 

  • Ser diferentes pero compartir la misma forma de entender y disfrutar de la vida: dar el máximo a los amigos, explorar, conocer, viajar, comer y engancharnos a una buena serie o pasar los fines de semana haciendo planes con nuestros hijos. 
  • Empatía, empatía y empatía (por mi parte, que soy la sensorial…no se puede pedir empatía a un ingeniero de caminos…): Él nunca se enfada, pero cuando lo hace, tenga o no razón, yo siempre pido perdón, si no... imposible...(seguro que hay otras mil millones cosas por las que debí pedirlo así que se equilibra la cosa ;))
  • Paciencia, paciencia y paciencia (por su parte, que es el racional y el sensato) para vivir con mi hiperactividad, hiperbolismo, incontinencia verbal y humor inglés, negro, y de todo tipo y color...porque cuento sus historias como si fueran mías, porque le digo todo lo que se me pasa por la cabeza, porque siempre estoy pensando en lo que podemos hacer a continuación, por mis volteretas …
  • Fundamental que me dejase moldear su estilismo. Lo siento, es así. No le cambiaría por dentro, pero por fuera algún retoque ... gracias Ra por tu generosidad textil…estás hecho un pincel.
  • Y la certeza de que de momento son 8 pero que, en breve, serán 80.

 ¡Feliz aniversario santo varón! 

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Comentarios: 1
  • #1

    Edu (miércoles, 19 octubre 2016 10:56)

    Enhorabuena por esos 8 años juntos! Una pareja genial....