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Otro idioma...en el mismo idioma

Cuando te zambulles en un país como Chile es inevitable caer en la tentación de pensar que hablas el mismo idioma y que los códigos, las formas de entender las cosas y el lenguaje son igual que los tuyos. ¡Nada más lejos de la realidad!. Hablas el mismo idioma si, pero en otro idioma...

Tras dos años en Chile, cuando tu hija una mañana te pregunta "mamá, ¿me veo bonita?" mientras su hermano te habla de su profesora "la miss Cata" y acaba las frases con bueno o con ya, está claro... te has Chilenizado...

 

Cuando llegué a Chile todo nos sonaba a Checoslovaco... ibamos al super como Paco Martinez Soria y en las reuniones del colegio no entendía nada ("disculpe, ¿que es un polerón? ¿y una cotona?") así que me dí cuenta de que debía hacer un curso de Chileno acelerado...

 

DICCIONARIO CHILENO-ESPAÑOL 

 Por un lado están las expresiones, que suenan a chino para un recién llegado y que forman parte del lenguaje cotidiano: ir de carrete (ir de fiesta), pololear (salir con alguien), andar pato (estar sin dinero), al tiro (en seguida), andar achacao (estar angustiado), etc etc, o muchas de las palabras y sus significados:  

CONFUSIONES VARIAS

 

Todavía recuerdo la cara de un profesor cuando le dije que su clase me había parecido "muy chula" , así, sin pestañear...

 
Recuerdo también mi estupor cuando una compañera, tras un comentario mío, dijo en voz muy alta y con una sonrisa de oreja

a oreja "¡Que seca eres!"...  

Me he tenido que poner un post it en el ordenador para que,  cada vez que llamen por teléfono, recuerde que no debo decir:

"¿te cojo en buen momento?" provocando las carcajadas de todo el equipo...

 

No es aquí, sino acá, el supermercado es otro planeta con sus paltas (aguacate), frutillas (fresa), duraznos (melocotón) ,filete (solomillo), chancho (cerdo)... para pagar hay que pedir la boleta y weon es una palabra que se puede usar 23 veces en la misma frase con 23 significados distintos... las frases acaban en poh, en vez de si se dice ya, y en lugar de "vale" utilizan "bueno". 

 

MÁS ALLÁ DE LAS PALABRAS

 

Por otro lado hay algo que va mucho más allá de las palabras, y que no se arregla con un traductor "Chileno-Español". Si ya nos cuesta entre dos amigas de toda la vida interpretar el clásico "no es por tí..., es por mí" cuando te deja tu pololo (novio), o a dos compañeros de trabajo (pega) valorar de la misma forma los resultados de la empresa: "sólo hemos crecido un 2%, nos vamos a pique", del que lo ve todo negro, frente al "¡hemos crecido un 2%, que notición, y en plena crisis!", del que lo ve todo color de rosa, ¿cómo vamos a entendernos dos personas que no compartimos raíces, historia, tipo de educación, entorno, cultura o gastronomía?.

 

Cualquier persona, en cualquier parte, tiene su propia, única, personal e intransferible forma de interpretar la realidad.

 

Nos condicionan nuestras experiencias, la historia de nuestro país ¡y de nuestra ciudad!, el colegio al que fuimos, nuestros amigos, familia, el lugar/lugares donde vivimos... todo nuestro bagaje va forjando nuestra forma de entender e interpretar la realidad. Ponerte en los zapatos made in Chile es muy diferente a llevar los fabricados en España. Si viniendo de fuera quieres bucear y vivir el país, y lo que es más difícil, sentirte parte y ser aceptado, tendrás que usar “SUS zapatos” y no los tuyos y entender desde su punto de vista, dejando a un lado ideas preconcebidas, juicios y valoraciones.

 

 

Es un problema habitual cuando alguien llega de fuera como miembro o responsable de un equipo local intentar hacer las cosas a “SU manera” como las hacía en “SU país” o en “SU antigua empresa” sin intentar entender por qué las cosas funcionan como funcionan, sin empaparse de las diferencias culturales y de costumbres entre un país y otro e, incluso, sin observar primero las formas de ser (y estar) en el nuevo entorno. 

 

Para el éxito y la sintonía de un equipo es fundamental aprender su lenguaje, sus códigos y tener sed de aprendizaje, capacidad de adaptación a un entorno diferente, y humildad para escuchar y, sobre todo, PREGUNTAR, preguntar mucho, a todas a horas y a todo el mundo, hasta poder primero entender para luego, ser entendido. 

 

Y es que, como decía Larry King: "Nunca aprendí nada mientras estaba hablando".


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Comentarios: 2
  • #1

    Amelia (miércoles, 25 mayo 2016 17:24)

    Blanca, me has hecho recordar mis años en Venezuela y Costa Rica. Hay diferencias idiomáticas que producen las situaciones más divertidas. En Venezuela coger el autobús llama mucho la atención y en Costa Rica no debes contar lo que "tiras", al menos en público.
    Para tomar café en Venezuela necesitas un máster (negro, negrito, guayoyo, marroncito, teterito...). Estar "arrecho" es muy distinto, según el país en el que estás, y te invito a que averigües todos los nombres que en América Latina le dan al plátano.
    Sigue aprendiendo, y empapate de la cultura. Un abrazo muy fuerte, Amelia

  • #2

    Alejandra (miércoles, 02 mayo 2018 20:08)

    No me puede gustar más! eso es así!