Un adiós o un hasta luego...

Hoy es un día raro, muy raro…un día de despedidas y un día de máximas emociones. Dejo al equipo que me ha hecho crecer como profesional y un proyecto del que me he sentido orgullosa de formar parte. 

 

La verdad es que soy una afortunada porque, durante estos ocho años en Cuatrecasas, nunca me ha costado levantarme un lunes y esto es algo de lo que pocas personas pueden presumir. Y cuando dices adiós, o hasta luego, es cuando ves las cosas aún con más perspectiva.

 

Mi último día en Cuatrecasas ha coincidido casualmente con la fiesta de Navidad, la Junta de socios, y con un viernes veraniego de diciembre. A traición, con engaño y sin previo aviso, me hicieron bajar a la Junta de socios.

 

Como introducción, para los que no conozcáis el sector legal, os diré que un socio de un despacho de primera línea es, por definición, una especie aparte:

 

El socio es, por lo general, un animal sumamente inteligente, con una cabeza privilegiada, máxima capacidad para el malabarismo y la multitarea, poco tiempo disponible, superpoderes, jurídicos y no jurídicos, como la supervelocidad y la visión de rayos x (que les permiten detectar un doble espacio o una errata en un documento de 500 páginas en menos de un segundo) y claras dotes de mando. Al margen de estas notas comunes a todos hay muchas variantes, como en todo ecosistema, unos son más organizados, otros gestionan mejor sus equipos, los hay más y menos simpáticos, algunos saben escuchar mejor, otros solo oyen, algunos flotan, otros andan con los pies en el suelo...

 

 

Así que, volviendo al momento Junta, os podréis imaginar, tras mi definición y teniendo en cuenta que allí se reunía casi toda la especie, que me encontré en un entorno en el que incluso un superhéroe se sentiría intimidado, especialmente cuando, tras unas palabras muy cariñosas del Presidente, que mantendré para siempre en mi haber, me acercaron un micrófono, así, sin anestesia. Y allí subida y micrófono en mano (tentada de cantar algo, todo hay que decirlo...) abrí la boca y esto es lo que me salió sin pensarlo mucho, o nada: “Nunca me he sentido tan orgullosa de formar parte de algo, he tenido la oportunidad de trabajar directa o indirectamente con casi todos vosotros. Cada uno tiene algo que lo hace especial y único, y si conseguís unir toda esa genialidad y trabajar todos a una conseguiréis cualquier cosa que os propongáis”. Espero volver tras esta etapa en Chile a seguir compartiendo profesión y vida con un equipo inmejorable en todos los sentidos (y no lo digo por haber  tenido parte de culpa en la incorporacion de muchos de ellos :))

 

Creo que mantuve la compostura porque ya la había perdido por completo cuando, un rato antes, mis compañeros y amigos me sorprendieron con este lip dub (no tiene desperdicio, lo he visto unas mil veces...) que proyectaron en una sala de reuniones conectados por videoconferencia con el equipo de Barcelona. ¿Cómo mantener la compostura ante algo así?

Como resultado le hice un homenaje a Maná: Te lloré todo un río...

 

Tras las copas de navidad que tuvieron lugar a continuación, y en las que pude recuperar, gracias a unos gintonics, los líquidos que había perdido tras tantas despedidas de gente increíble, puedo decir oficialmente que termina un capítulo genial, de esos que te dejan con ganas de más, de mucho más, y empieza uno nuevo con la primera página en blanco por escribir.

 

 


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Comentarios: 7
  • #1

    Juan Carlos Rodríguez (domingo, 20 diciembre 2015 11:44)

    Casi tan emocionado como tu por esa estupenda despedida. El video (Lip dub) genial. Un fuerte abrazo

  • #2

    Betina (domingo, 20 diciembre 2015 17:02)

    Vaya compis que tienes. Cómo se han currado el video, que cracks! Te echarán de menos pero te lo vas a pasar que flipas.

  • #3

    Amelia (lunes, 21 diciembre 2015 13:29)

    Las despedidas son todas tristes (te lo digo yo que he tenido unas cuantas) pero la ilusión de iniciar un proyecto nuevo se impone enseguida. Lo importante es dejar siempre las puertas abiertas e irse con una sonrisa. No se echa de menos a las empresas, se echa de menos a las personas.

  • #4

    Cristina Santamaria (lunes, 21 diciembre 2015 14:21)

    Blanca!!!! Que escrito tan bonito!! Me acuerdo mucho de ti! Que tengas mucha suerte en tu nueva etapa y espero poder verte pronto!

  • #5

    Blanca (lunes, 21 diciembre 2015)

    Ja ja, Amelia, sin duda se echa de menos a las personas pero es que las empresas no son más que las personas que las forman, y yo echaré de menos a la gran mayoría ;) tú incluida s.f.

  • #6

    Itxaso (miércoles, 23 diciembre 2015 22:42)

    Blanca!! Yo no he tenido oportunidad de despedime en persona, y despues de leer esto tan bonito no he podido evitar escribirte...Espero que te vaya genial (estoy segura de que asi sera) y que Chile no pare la torbellino que eres. Sabes lo especial que eres para mi. Mucha suerte!!!:D

  • #7

    Mar (miércoles, 20 enero 2016 21:59)

    Siempre has sido un auténtico soplo de aire fresco en el despacho, seguro que te van a echar muchísimo de menos :D

    ¡Un besazo!